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“Tengamos todos presente que los grandes hechos, así como la grandeza de los pueblos, no fueron nunca consecuencia de milagros; fueron siempre, obras de perseverancia, de moral, de seriedad, de estudio, de trabajo, también, de sacrificio”.

Manuel N. Savio

La Escuela Superior Técnica fue creada el 6 de noviembre de 1930 por inspiración del entonces Teniente Coronel Manuel Nicolás Savio, visionario conciente del futuro del país y de las necesidades de las Fuerzas Armadas, con el fin de formar profesionales capacitados para impulsar la Industria Nacional.

La denominación “Escuela” revelaba una fuerte influencia de la tradición europea en cuanto a la formación universitaria. El nombre “Escuela Superior Técnica” encerraba la impronta del modelo en el cual se inspiró, la Escuela Politécnica de Francia, que podía sintetizarse en una fuerte formación general como fundamento del ejercicio profesional futuro.

Inicialmente funcionó en el antiguo Colegio Militar. Las clases se iniciaron el 12 de mayo de 1931. Desde el primer momento se buscó la excelencia académica pues los Ingenieros Militares debían ser la piedra fundamental para el desarrollo tecnológico, industrial y del material asociado a la Defensa Nacional. Fue así que se introdujeron especialidades de la Ingeniería novedosas en el país y se facilitó un plan de industrialización inédito en América Latina.

La Escuela Superior Técnica hoy…

En el año 1990, las autoridades del Ejército entendieron que la sólida formación universitaria que brindaba la Escuela Superior Técnica podía ser ofrecida como un servicio más a la comunidad.

Esto marcó un punto de inflexión en su historia.

Así fue que en 1993, la Escuela, unidad académica del Instituto de Enseñanza Superior del Ejército, abrió sus puertas al ingreso de alumnos civiles, lo que permitió que la visión inicial de Savio, se extendiera a toda la sociedad. A partir de ese momento comenzó a regirse por lo establecido en las leyes N° 24195 – Ley Federal de Educación – y N° 24521 – Ley de Educación Superior -.

Desde 1930 hasta hoy, el mundo y el país se han transformado. Sin embargo, también hoy como en aquellos tiempos, el país necesita del aporte de profesionales capaces de prever con claridad los escenarios futuros; capaces de plantear, a partir de una formación científica, sustentada en valores éticos, soluciones a los problemas concretos que enfrentarán las próximas generaciones. Esto evidencia la vigencia de los ideales de Manuel Nicolás Savio en su visión de la Escuela Superior Técnica como formadora de protagonistas activos del progreso y bienestar nacional.